martes, 7 de septiembre de 2010

El Ballenato Florencio de Jesus

El Ballenato Florencio de Jesús


Había una vez un ballenato llamado Florencio, que vivía en la costa este norteamericana, el vivía en una casa por supuesto bajo el mar, era muy grande y allí cabía con toda su familia que era muy numerosa. El era un ballenato muy gordo considerado por la comunidad ballenera como un balleno alegre y simpático, ya que siempre estaba pendiente de todos en la comunidad; Florencio siempre ha sido un ballenato con principios que sus padres y ancestros le han inculcado ya que proviene de una familia honorable de muy buenas costumbres como casi todas las ballenas, además Florencio no era cualquier pintado en la pared, no era una ballena civil como las demás, él era el hijo del rey ballenero llamado primitivo y esto lo hacía diferente de los demás, por supuesto el debía heredar ese trono ya que era el único hijo del rey primitivo y así de esta misma manera lo había hecho su padre cuando su abuelo le entrego el trono poco antes de morir el siglo pasado; esa era una de las características que todas las ballenas tenían, podían tardar varios siglos en morir.

En una mañana estaba nadando Florencio de Jesús con sus vecinos de la comunidad ballenera cuando de repente a lo lejos se podía observar un navío con velas negras que se hacía llamar el perla negra, era un barco que traía a bordo con montón de cazadores balleneros los cuales por supuesto querían llevarse varias ballenas bien gordas, claro en esa lista estaba Florencio ya que era el más gordo, pero esto no significaba que no pudiera ser un súper espía ya que era lo que el mas anhelaba en el mundo. Florencio pudo huir de esos cazadores pero desafortunadamente varios de sus amigos y también familiares no corrieron con la misma suerte, así que él vio en esto la oportunidad perfecta para demostrarles a todos en la comunidad de sus capacidades y para que lo vieran como un héroe de verdad y no solo por ser el hijo del rey ballenero. Decidió buscar ayuda y la encontró, vio a un par de micos ladrones como sus mejores aliados ya que eran muy astutos e inteligentes así que pusieron en marcha un plan infalible que no podía fallar. Los micos se iban a encargar de subir al navío cuando Florencio los acercara; así pues la mañana siguiente decidieron tomar la arriesgada decisión de marcharse, aunque Florencio no contaba con la aprobación de sus padres el decidió hacerlo por el profundo amor que le tenía a toda la comunidad, además el pensó, si voy a hacer el futuro rey quisiera que me conocieran por mis obras realizadas y no por ser un sucesor mas.

Emprendieron su arriesgado viaje cruzando toda la costa este donde habitaban pero se dieron cuenta de que no estaban allí así que pensaron que probablemente ya iban muy lejos, ya que les llevaban un día de ventaja. Se preguntaron en donde podían estar, no lo sabían pero el navío se dirigía al amazonas, bastante lejos. Después de haber nadado mucho ya se encontraban en la costa de baja california sur, y allí se encontraron con un elefante policía que se encontraba vigilando la frontera; le preguntaron que si había visto pasar a un navío con velas negras por aquí, el elefante llamado Clark les respondió que sí, pero que no sabía a dónde iban con exactitud, pero que al parecer se dirigían a la selva amazónica. Clark no podía ayudarlos mucho pues casi no sabía nada; a pesar de que era un elefante policía muy simpático era un poco perezoso, parecido a los de Colombia. Afortunadamente se encontraron con unas inocentes gatitas, bueno no eran tan inocentes!!!!. Eran unas gatas vagabundas pero muy simpáticas y ellas les ayudaron a Florencio y a los micos encaminándolos por el camino correcto para llegar a la selva amazónica ya que ellos no sabían cómo llegar allá a pesar de que ya estaban muy cerca y después de haberse recorrido aproximadamente más de medio océano. Más adelante en su dura y larga travesía ya ayándose en el pacifico colombiano se encontraron con un pingüino sacerdote al cual le pidieron su bendición para poder seguir avanzando ya que uno de los micos se estaba enfermando por las fuertes oleadas de calor producidas por el calentamiento global que azotan al mundo. Dios había escuchado los rezos del cura pingüino ya que por fin habían llegado a la selva amazónica claro después de haber recorrido mucho.

Después de haberse enfrentado a los cazadores pudieron rescatar a todas la ballenas secuestradas incluso también rescataron a un cangrejo que iba a ser preparado para la Sena, debían hacer otro largo viaje para llegar a casa pero como en las buenas historias los buenos siempre ganan.